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¿Qué es la salmonella?

La infección por salmonella (salmonelosis) es una enfermedad bacteriana frecuente que afecta al aparato intestinal. La bacteria vive en los intestinos de animales y humanos y se libera mediante las heces.

El contagio se realiza a través de alimentos contaminados y mal cocinados, o al estar en contacto con heces de animales que tienen la enfermedad. La bacteria ingresa al cuerpo a través del circuito ano-mano-boca.

Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, en el mundo se registran por año 21 millones de casos, de los cuales entre 200 mil a 600 mil resultan fatales.

Hoy no existe un tratamiento específico o una vacuna contra esta enfermedad. No obstante, en la mayoría de los casos, los síntomas son leves y los pacientes se recuperan sin tratamiento específico.

Sin embargo, la deshidratación causada por esta enfermedad puede resultar mortal para dos grandes grupos de riesgo: los niños pequeños y los adultos mayores.

Síntomas

Los principales síntomas de la salmonella son fiebre alta, diarrea, vómitos, dolores de cabeza y de estómago, y calambres. Ante este cuadro, se debe concurrir de forma urgente a un centro médico.

Los síntomas de la enfermedad comienzan a manifestarse entre 6 y 72 horas (generalmente de 12 a 36 horas) luego del contagio de salmonella, y la enfermedad dura entre 2 y 7 días, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

En Salta

“La salmonella paratyphi B comenzó a circular en Salta a fines de 2017. El ciclo de la bacteria se extiende principalmente de septiembre a febrero. En el año, suelen darse casos esporádicos. Pudo haber ingresado a la provincia a través de algún portador asintomático o de algún alimento contaminado”, señaló Francisco García Campos, jefe del Programa de Vigilancia Epidemiológica, de la Dirección General de Coordinación Epidemiológica de la Provincia.

García descartó que la difusión del contagio se deba al agua de la red que provee a la ciudad, pero adelantó sobre la necesidad de extremar los cuidados en cuanto a su empleo y consumo. Señaló que es de vital importancia emplear agua segura no solo para consumo, sino también para hacer hielo, lavar alimentos, cepillarse los dientes, cocinar o higienizarse.

Si el agua no es potable, se deben colocar dos gotas de lavandina por litro y esperar 30 minutos antes de utilizarse. Otra opción es hervirla durante 3 minutos y dejar enfriar en un recipiente tapado.

Prevención, la mejor aliada

Mantener la higiene y evitar la contaminación cruzada al cocinar son clave para prevenir la salmonella. También el hecho de no consumir alimentos en lugares no autorizados, sin las condiciones mínimas de limpieza y refrigeración de alimentos. "La elaboración y manipulación de alimentos debe ser correcta. Quien cocina tiene que evitar mezclar tablas o cuchillos con los que se cortan las carnes con aquellos para la verdura, que quizá después se sirven crudas”, advirtió García.

Otra causa frecuente de contagio es cortar la cadena de frío de alimentos que necesitan estar refrigerados, como mayonesas, quesos, cremas de leche, productos de repostería y helados. “Es aconsejable conservar a baja temperatura -entre 2 y 8 grados, en la heladera- los alimentos. Si se trabaja con salsa o con alguna preparación que se debe servir caliente hay que mantenerla por encima de los 60 grados o bien guardarla en la heladera", agregó García.

Hacer de la higiene una rutina

Para evitar el contagio de la salmonella, es necesario tener presentes las siguientes recomendaciones.

Higiene personal

  • Lavarse las manos con jabón varias veces al día: antes de preparar alimentos, antes de comer, luego de haber tocado perros, gatos u otros animales, y luego de haber ido al baño.
  • Ayudar a ancianos, niños pequeños y personas con discapacidad en su correcta higiene personal, sobre todo ante procesos diarreicos.
  • Supervisar el contacto de los niños con los animales domésticos. Se registraron casos de contagio a partir de las heces de perros y gatos.

Preparación y conservación de alimentos

  • Mantener limpios recipientes, utensilios y superficies donde se preparan los alimentos.
  • Descongelar carnes y pescados en recipientes cerrados dentro de la heladera, no a temperatura ambiente.
  • Evitar que las carnes crudas entren en contacto con otros alimentos que se vayan a consumir sin ser cocidos. Usar una tabla para frutas y verduras frescas y otra para carnes, aves y pescados crudos.
  • Las verduras y frutas deben ser bien lavadas con agua segura.
  • No guardar comida a temperatura ambiente. Las mayonesas y las salsas caseras deben consumirse de inmediato y no conservar los sobrantes más de 24 horas.

Ingesta de alimentos

  • Comer carnes, especialmente de ave, bien cocidas. Evitar consumirla si presenta jugos rojos.
  • Evitar los alimentos que puedan contener ingredientes crudos.
  • Consumir huevos bien cocidos. Además, deben ser frescos y tener la cáscara limpia. Desechar los rotos, no es conveniente lavarlos, ya que la humedad favorece la entrada de la bacteria.
  • No partir los huevos en el borde del recipiente donde se los va a batir. Si se va a separar la clara del huevo, hacerlo sin utilizar la cáscara para ese procedimiento.

En la vía pública

  • No consumir alimentos elaborados que, precisando de refrigeración, estén expuestos a la venta a temperatura ambiente.
  • Evitar aderezos que puedan descomponerse por la temperatura ambiente.
  • No consumir alimentos en locales que no estén debidamente autorizados.

En nuestro afán de acompañar a la comunidad, desde Farmacias San Francisco buscamos brindar la mejor información para que puedas cuidar de tu salud y la de toda tu familia.

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